lunes, 1 de octubre de 2012

EUFORIA








Puntadas de hilo a color y unas tijeras dan forma al patronaje. Una tela prendida por alfileres se ajusta perfectamente al maniquí. Olga repasa concienzuda el último pespunte. Los sombreros años 20 del escaparate, están haciendo furor en el vecindario. Pero nadie se atreve a entrar en la tienda a probárselos. Quizá sea por la novedad. Habrá que darle tiempo. Las primeras luces anticipan la noche y Olga tricota en su taller originales vestidos sin descanso: un nido de avispa, un traje mariposa o un palabra de honor insecto-palo... listos para la nueva temporada. A medianoche a punto de cerrar la tienda Olga se encuentra sobre la acera una bovina de hilo dorado. ¿Quién lo habrá puesto allí? ¿Será de alguien del vecindario? Lo recoge y sin decir nada a nadie se lo guarda en el bolsillo. A la mañana siguiente, Olga comienza a coser con la bovina de hilo dorado, ahora sus puntadas parecen tener un halo mágico y los diseños de sus sombreros cobran vida propia. Adoptan un nuevo estilo: plumas de perdiz, hojas de otoño, moras del bosque... El hilo mágico borda con rapidez todas las ideas más novedosas e imposibles. Los expone en el escaparate y el éxito es casi instantáneo. La clientela es de lo más variopinta y está eufórica ante las nuevas creaciones. Un buen día un enigmático cliente hace su aparición en la tienda. Se prueba varios sombreros. Y pregunta: perdone, señorita ¿tiene usted un modelo de ala de mosca? Si, aquí tiene en este estante. ¡Hey! Muchísimas gracias. Y sin decir nada más, se marcha volando. Olga está atónita por lo sucedido: sobre la mesa hay una nueva bovina de hilo pero esta vez es de plata. Por la noche tricota nuevos diseños sin descanso. Los diseños de sus zapatos cobran vida propia y las puntadas mágicas inventan cuñas-corteza, adornos azul colibrí o lazos de lavanda... A medianoche a punto de cerrar la tienda miles de hilos invisibles rodean a Olga que maravillada intenta alcanzarlos, los hilos la elevan hacia los tejados del vecindario llevándola hacia un lugar remoto. Un bosque encantado donde la luciérnaga con sombrero de ala de mosca le da la bienvenida. Los pétalos de flores se abren en un abanico multicolor mientras los animales impecablemente vestidos reciben eufóricos a la costurera mágica.