jueves, 16 de febrero de 2012

SHO YU




Las nubes Yun atraviesan el antiguo cielo de nuestros antepasados y los cerezos ya primaverales se estremecen por el aleteo de la brisa que también agita las hojas verdes de los sauces. El administrador Wang Xianchen está cultivando orquídeas en su jardín del Este. Las mariposas jade revolotean a su alrededor y el trino celestial de los pájaros subrayan el equilibrio cósmico del Loto. Las peonias rojas despliegan sus pétalos y se ofrecen a su humilde jardinero. A Wang Xianchen la contemplación de la Naturaleza le transporta al sonido cristalino del agua. A un estanque de nenúfares que le hace descubrir una peonia blanca y solitaria. Pequeña, fuerte y distinta. Una especie foránea. Xianchen se acerca y la observa con detenimiento. Sus pétalos están cerrados pero desprenden un suave olor. Xianchen enternecido con su nueva flor se retira a sus aposentos pensando en los cuidados que le prodigará para que florezca. Esa misma noche un espíritu burlón inquieta el plácido sueño de Xianchen: su alma divaga por las estancias de su inmenso jardín, hasta llegar a una hermosa pradera donde una voz le susurra al oído: " Sho Yu", " Sho Yu", " Sho Yu". Xianchen se despierta de repente e intrigado corre al jardín. Cuando llega a la pradera  no ve a nadie. Pero el espíritu burlón le juega otra mala pasada. Aaaah! Ahora ve a una mujer vestida con un rico traje imperial. Le habla. " Xianchen, humilde jardinero, en pago a tus buenos servicios se te obsequia con una peonia real para que la cuides en tu hermoso jardín. Hazlo con esmero ya que es muy especial. Deberás regarla tres veces al día, acariciarla otras tres y pronunciar su nombre tres veces en tres melodías diferentes acompañado de un láud de sólo tres cuerdas. Así al cuarto día, tu preciosa peonia habrá florecido". Xianchen asiente. La mujer se esfuma y Xianchen piensa que los espíritus le han gastado una broma pesada, pero áun así cumplirá el mandato. Durante tres días con sus tres noches Xianchen la riega, la mima y la canta y pronuncia tres veces su nombre acompañado de un láud de sólo tres cuerdas. Al cuarto día, Xianchen  acude al estanque de nenúfares para ver si su nueva peonia ya ha florecido. Pero en lugar de la peonia blanca encuentra a una hermosa joven que le mira fijamente, lleva entre sus manos unas orquídeas blancas: soy Sho Yu ( "La más bella" ) y te doy las gracias. Xianchen se ruboriza e inclina las cabeza. Acto seguido, les llueven cientos de flores, las rojas peonias imperiales les hacen un cálido pasillo. Xianchen y Sho Yu presentan sus respetos a la Emperatriz y esta enlaza sus manos. Los espíritus de la noche desaparecen entre las nubes Yun tras el cielo antiguo de los antepasados.