miércoles, 31 de julio de 2013

SONETO A UNA ROSA



El orgullo púrpura navega por tus venas, la tempestad de tus ojos desata el anclaje de un navío confiscado en alta mar. La lila blanca de la juventud descuenta las manecillas del Big Ben al tiempo que los milenios de la ciencia y la poesía descansan en un lecho de puntiagudas torres góticas. Pero el bien más preciado, la fragancia de la rosa, rivaliza sobre estas tablas con un cuento de invierno. Declama el bardo un soneto púrpura con las “venas del amor” en la boca pronunciadas a una audiencia universal que busca siglo tras siglo la esencia de esa rosa.